Un pionero de la literatura queer

Me interesa mucho cómo se han representado los personajes homosexuales en la historia de la literatura, cómo se han movido entre la mofa y el camuflaje, solo visible para quien leyera con otra mirada.

Este mes he descubierto el cuento El mundo bien perdido, de Theodor Sturgeon, publicado en junio de 1953.

Este cuento breve es de esos que te sorprenden porque con la primera lectura parece simple, pero no lo es. La trama muestra a dos alienígenas que están siendo llevados como prisioneros a la Tierra. La misión parece rutinaria, hasta que se revela que lo que une a esos extraterrestres no es solo la fuga sino una relación amorosa.

Lo que convierte en un referente a El mundo bien perdido no es la ciencia ficción en sí, es decir, no hay batallas espaciales ni grandes inventos o tecnologías, como pueden presentar otros autores. De hecho, es una de las constantes de Sturgeon, darle más importancia al mundo emocional que al físico. Ray Bradbury lo elogió y declaró que desmenuzaba sus cuentos buscando los secretos y los resortes con los que los construía. Bradbury, que es otro autor en el que predomina el aspecto emocional frente al científico.

En este cuento, como digo, no hace alarde de visionario. No es eso lo que importa, sino la manera en que aborda el tema de la relación: con ternura, dignidad y sin juzgar. En una época donde la homosexualidad era un tabú absoluto en Estados Unidos (recuerda que el cuento es de 1953, Elvis aún tardaría tres años en aparecer), él se atrevió a mostrar un amor queer como algo puro y bello, en contraste con la frialdad y los prejuicios de los humanos.

El título ya lo dice todo: hay un mundo que “bien perdido está”, porque no supo reconocer ni aceptar lo diferente. En sus pocas páginas destaca una sensibilidad que lo convierte en pionero dentro del género. Todavía hoy resuena como un ejemplo de valentía, por lo adelantado que fue.

Resumiendo la Wikipedia: Inicialmente publicado en la revista Universe y en la colección A Saucer of Loneliness, se muestran alienígenas homosexuales fugitivos y su amor no correspondido (y tabú) por algún humano. El lema de la portada de Universe era «His most daring story», “su historia más atrevida” (añado: hoy no se escandalizaría ni el Tato);​ el tratamiento tan sensible que hace de la homosexualidad fue inusual en las publicaciones de ciencia ficción de esta época y es considerado actualmente un hito. Según una anécdota contada por Samuel R. Delany, en un principio, cuando Sturgeon presentó su historia, su editor no sólo la rechazó, sino que telefoneó a todos los demás editores para que también la rechazaran.

Y sobre el autor y la temática homosexual, añade: Sturgeon escribiría más tarde Affair with a Green Monkey, que examinaba el estereotipo social de los homosexuales, y en 1960 publicó Venus Plus X, en la que se describe una sociedad de un solo género y en la que la homofobia del protagonista se ve como algo negativo.​

Theodore Sturgeon (1918–1985) fue uno de esos autores que no tiene un reconocimiento masivo, pero cuya huella en la ciencia ficción y la fantasía es profunda y duradera. Nació en Staten Island, Nueva York, y desde joven soñaba con ser acróbata de circo y deportista, aunque la vida (una enfermedad pulmonar) lo llevó por otros rumbos. Terminó escribiendo relatos que se convirtieron en piezas clave del género.

Sturgeon se caracterizaba por un estilo muy humano dentro de la ciencia ficción, preocupado menos por las naves y los gadgets, y más por las emociones, las rarezas y las fragilidades de sus personajes. Obras como Más que humano (More Than Human, 1953) lo consagraron como un maestro en explorar lo que significa ser diferente y, al mismo tiempo, profundamente humano.

También fue un prolífico cuentista; sus relatos son considerados joyas que inspiraron a toda una generación de escritores, desde Philip K. Dick hasta Kurt Vonnegut. Y, aunque nunca fue tan popular como Asimov o Heinlein, muchos lo consideran un referente. Incluso se le ha llamado el poeta de la ciencia ficción.

Un detalle curioso: de él viene la famosa “Ley de Sturgeon”: cuando le preguntaron por cómo veía la ciencia ficción de su época, respondió que el 90% era basura, y añadió que, en realidad, “el 90% de todo es basura”, una frase que usaba para defender a la ciencia ficción de quienes la despreciaban, recordando que lo mismo pasa en cualquier otro arte. También escribió seis capítulos de “Star Trek” (se dice que le compraron cuatro y se rodaron dos. Cuando me ataque el síndrome del impostor, recordaré que hasta los mejores sufrieron) y es el inventor del famoso saludo venusino, el de levantar la mano con los dedos separados en dos, en forma de uve.

Obra

Aquí tienes algunas obras donde rompió moldes en plena era conservadora, por si te interesa indagar más:

  • “The World Well Lost” (El mundo bien perdido, 1953) – pionero en ciencia ficción queer, con dos alienígenas amantes homosexuales. Es un relato corto que se lee en una sentada.

  • Godbody (1986) – novela mística y erótica sobre un mesías del amor libre.

  • “If All Men Were Brothers, Would You Let One Marry Your Sister?” (“Si todos los hombres fueran hermanos, ¿dejarías que uno se casara con tu hermana?) (1967) – obra provocadora que cuestiona tabúes y convenciones sexuales.

  • “Un poco de tu sangre” (Some of Your Blood, 1961) – más sutil, con un fuerte trasfondo de deseo reprimido y desviación.

Y otras obras que nos dan a conocer su mundo son:

Las novelas:

  • Más que humano (More Than Human, 1953) Su obra más famosa. Cuenta la historia de un grupo de marginados con habilidades psíquicas que, al unirse, forman una especie de «superorganismo». No es solo ciencia ficción, también es una exploración profunda sobre identidad, empatía y aceptación. Con calma y paciencia la disfrutarás, no es una lectura fácil al principio.

  • Dioses de otro modo (Godbody, 1986, póstuma) Muy controvertida, presenta a una figura mesiánica que predica un amor libre y sin tabúes. Fue tachada de escandalosa en su momento por su aproximación a la sexualidad y la espiritualidad.

  • Venus Plus X (1960)

    Leemos en https://arbolesmuertosymuchatinta.wordpress.com que fue: Publicada como libro porque todas las revistas del género la rechazaron por su temática: una utópica sociedad futura en la que la guerra de sexos ha terminado porque es homosexual.

Y algunos cuentos clave:

  • “Un poco de tu sangre” (Some of Your Blood, 1961) Novela corta más cercana al horror psicológico que a la ciencia ficción. Es una especie de historia de vampiros diferente, muy inquietante y con fuertes subtextos sexuales.

  • “El mundo bien perdido” (The World Well Lost, 1953) Este relato, que hemos comentado, es absolutamente pionero: cuenta la historia de dos alienígenas prófugos que resultan ser amantes homosexuales. Publicado en una época en la que la homosexualidad era un tabú total en EE.UU., Sturgeon lo abordó con mucha sensibilidad y ternura.

  • “Si todos los hombres fueran hermanos, ¿dejarías que uno se casara con tu hermana?” (If All Men Were Brothers, Would You Let One Marry Your Sister?, 1967) Como hemos dicho más arriba, un cuento provocador y polémico que se atreve a cuestionar directamente las convenciones sexuales y sociales. No apto para lectores que busquen un Sturgeon “tranquilo”, forma parte de su espíritu más transgresor.

  • “A Saucer of Loneliness” (Un platillo de soledad, 1953) Más melancólico que polémico: habla de una mujer marginada que recibe un mensaje misterioso de un platillo volador. Es de los relatos donde más brilla su sensibilidad por los “raros” y los incomprendidos.

     

Son estos protagonistas los que me hacen sentir atraído por sus obras.

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