Cinco consejos de Stephen King
Sabes que con mi nombre real escribo relatos de terror y ciencia ficción. Ahora menos, porque estoy centrado en esto, pero no los he abandonado.
He leído un resumen de «Danza macabra», de Stephen King, donde habla de su proceso de escritura y reflexiona sobre cómo generar terror.
He adaptado algunos de sus consejos a la escritura de relatos eróticos. Lo comparto contigo, por si te sirve.
King ofrece diversos consejos y recomendaciones fundamentales para los escritores, especialmente para aquellos interesados en el género del horror y lo fantástico. He meditado sobre cinco de ellos, y los he adaptado a los relatos para adultos.
Así ha quedado la cosa:
Consejo 1. La escritura como disciplina y trabajo arduo
King enfatiza que escribir es una habilidad que requiere disciplina y no es simplemente el resultado de traumas o sueños. Aunque el talento es fundamental, el autor sostiene que este debe ser refinado mediante el trabajo duro. Él compara el talento con un cuchillo que necesita ser afilado constantemente mediante la práctica para poder alcanzar el éxito.
Reflexión: Poco puedo adaptar aquí. Escribir no es esa actividad que hacemos con un vaso de whisky en la mano en un sofá rodeado de cajas de pizza, ni con una copa de vino mirando el mar, bucólicos, desde una ventana. Escribir es un curro y no es fácil. Como alguien dijo, saber escribir no es solo estar escolarizado.
Consejo 2. Aprovechar el miedo y las experiencias personales
Una de las recomendaciones más heavys es enfrentar los propios miedos y utilizarlos como catalizadores de la creatividad. King propone que los desafíos y traumas personales no deben verse como cargas, sino como fuentes de fortaleza que dan forma a la voz narrativa,. Para él, entender los propios impulsos creativos es crucial.
Reflexión: En nuestro caso, diría aprovechar la vivencia del deseo y las experiencias personales, tratando de poner palabras a lo que nuestras relaciones pasadas y presentes nos hicieron sentir. Ampliar nuestro vocabulario emocional es muy importante para potenciar los impulsos creativos.
Consejo 3. El poder de la imaginación y la ambigüedad
King destaca que lo que no se ve suele ser mucho más aterrador que lo que se muestra explícitamente. Sus consejos técnicos incluyen:
La metáfora de la puerta cerrada: Nada es tan aterrador como lo que la audiencia imagina detrás de una puerta que no se abre. La revelación física a menudo decepciona frente a la expectativa generada por la mente.
Dejar elementos vagos: Al mantener ciertos aspectos en la incertidumbre, se obliga al lector a utilizar su propia imaginación para llenar los vacíos, lo que genera un impacto emocional más profundo,
Reflexión: Esto me ha hecho pensar en la función de las descripciones. A veces me paso con los detalles físicos, concretos, buscando que el lector visualice igual que lo estoy haciendo yo. Pero no siempre hace falta, incluso puede ser contraproducente. O sea, una descripción podría ser “tenía la mirada angelical”, y cada lector la visualizará a su manera, en lugar de “sus ojos eran azules, con las pestañas así o asá, las cejas no se qué y cuando te miraba no sé qué más”. No sé si me explico.
Consejo 4. Niveles de apelación al lector
El King propone una jerarquía de emociones que el escritor debe intentar evocar, reconociendo que no siempre se puede alcanzar el nivel más alto:
El Terror: Es la emoción más fina, basada en la sugestión y lo desconocido.
El Horror: Se utiliza cuando el terror falla; implica una reacción física ante algo espantoso.
La Repulsión (o «asquerosidad»): Es el último recurso, basado en elementos gráficos y viscerales.
Reflexión: Desde hace un tiempo sé que, en la creación de los relatos, me muevo en el área de un triángulo, en el que un lado es lo emocional (la emoción quizá más delicada), lo erótico (algo más físico) y lo explícito (el último recurso). Creo que por ahí puede andar esto.
Consejo 5. El propósito ético y literario
Para King, el deber primordial de una historia es revelar la verdad sobre la humanidad a través de la ficción («la verdad dentro de la mentira»). El escritor debe aspirar a expandir la visión del lector y, en última instancia, despertar al niño interior para confrontar la mortalidad a través de la magia de la narrativa.
Reflexión: De todos mis puntos débiles, este es el más evidente para mí. Creo que mis relatos con frecuencia no tienen una gran profundidad humana. Empecé a publicar en foros (TR, principalmente) con la idea, quizá equivocada, de que los lectores solo buscan pasar un buen rato y desconectar de la vida real. Escribo con pocos filtros (los que tengo yo como persona, básicamente). Quizá un objetivo que debería empezar a implementar sería despertar al juguetón interior para despertar su deseo a través de la magia de la narrativa. Sí, me acabo de flipar parafraseando a King, pero bueno, ¿a quién le importa? Jamás alcanzaré el nivel de genialidad del señor King, así que por soñar…
No, en serio. Podría intentar integrar este elemento en mi escritura para hacerla evolucionar.
En conclusión
King ve el oficio del escritor como un afilado constante de herramientas técnicas y emocionales, donde el autor debe ser lo suficientemente valiente para descender a sus propios sótanos oscuros y traer de vuelta verdades universales.
Reflexión: Nada que añadir. Solo hay que leerlo desde la perspectiva del tipo de relato que escribimos. Que por cierto, dicho así, suena facilísimo.
Analogía para el escritor: Escribir horror es como manejar un reactor nuclear; la creatividad no se fabrica de forma mecánica, sino que se desprende de forma natural del proceso, como la radiación, siempre y cuando el escritor mantenga la disciplina necesaria para contener y dirigir esa energía.
Conclusión: Energía y disciplina. Y por añadir algo, una pizca de fe en nosotros mismos.